«Todos los relatos para la pira» (2019)

cropped-white-roseEn 2012, Ediciones del Jazmín publicó Relatos para la pira, cuya modesta tirada de 500 ejemplares salió de las puertas de un negocio dedicado a la impresión de cajas para medicamentos situado en el barrio El Gallito de la ciudad de Guatemala. El librito cuasiartesanal, editado de manera precaria, con tipografía de pequeño tamaño e interlineado sencillo para ahorrar costos,  tuvo su origen en 2003 en la sala de redacción de Siglo 21. Para ser más precisos, en la mesa de partos del suplemento para jóvenes Monitor, que se publicaba semanalmente en aquel diario guatemalteco.

En diciembre de 2003, le solicitaron al autor un artículo que satirizara las fiestas navideñas. Este se incluiría en la edición especial anti-Navidad. Luego de una dosis fílmica de Woody Allen, el autor escribió unas líneas que relacionaban al escritor, director, actor y músico con la fiesta de origen religioso paradójicamente carente de religiosidad y absolutamente libre de espiritualidad, aunque el sistema comercial todavía se encargue de hacer creer lo contrario al mercado potencial.

Luego de pensar en las implicaciones de la celebración popular, probablemente la que esté más rodeada de mitos y engaños, y al relacionarla con uno de los cuentos más conocidos y emulados que se hayan escrito sobre la abigarrada mescolanza de costumbres y creencias del jolgorio más confuso del planeta, nació un breve relato que fue rechazado.

Le encargaron al autor una versión más moderada, que también fue rechazada por los antinavideños editores que, no obstante, solían ridiculizar prácticamente todo aquello de lo que hablaban en público o en privado. Incluso el único hijo del autor montó en cólera cuando leyó ambos relatos. El autor de Relatos para la pira celebró por ultima vez la Navidad en 1977, hasta donde recuerda o quiere recordar. (La versión que se incluye aquí ha pasado por la censura).

RELATOS PARA LA PIRAEn 2012, cuando desempolvó estas historias, el autor de Relatos para la pira empezó a escribir, con la distracción como único objetivo, algunos textos unidos por el hilo conductor de un alter ego: Karl Søndersøn. Estos se incluyeron en el librito de 54 páginas junto con un extenso prólogo de Ariel Batres Villagrán, quien un poco de tiempo antes había conocido al autor gracias al blog El ideario de Facundo (eliminado de la web).

Algunos ejemplares se enviaron al extranjero y la versión original de los relatos también se publicó por separado en El ideario de Facundo. Algunos lectores a quienes les gustaron los comentaron en la bitácora. Ediciones del Jazmín trató de publicar en formato físico la versión extendida y censurada del librito, aunque sin éxito. Por esa razón, lo entregamos gratis en formato PDF para quienes deseen entretenerse con las historias de Søndersøn, el malogrado noruego que emigró a Guatemala en 1965.

A continuación, tres comentarios que lectores españoles escribieron hace varios años en El ideario de Facundo, y que habían estado descansando en un archivo de Word que el autor ya creía perdido.

Fogata y luna (2) CUBIERTAEn general, observo que todas las historias [de Julio Santizo Coronado] son una crítica al quehacer humano […], con un toque de humor muy sutil, a veces, y, otras, más evidente, que me impresiona y admiro. Religión, globalización, antiguas costumbres, violencia, armas, abogados, literatura, todas las áreas tienen su parte de crítica constructiva y un llamamiento a la autocrítica y al examen de conciencia. Me ha gustado Lo que sucedió el día que Karl Søndersøn leyó «Anoche hubo de lo mismo», […] muy bellamente escrito, pura literatura. Me ha encantado la descripción […] de esos seres vagando en una noche cualquiera en cualquier ciudad del mundo llamado «civilizado». […] servirá para dejar constancia de lo que sucedía en el planeta durante finales del siglo XX y comienzos del XXI. (Mar García Rojo, maestra; Madrid, España)

Lo queremos [a Karl Søndersøn] por lo mucho que dice en sus silencios cómplices. Lo queremos por su mordaz ironía que nos regala perlas […]. Lo queremos porque, aunque sepamos que sus nórdicos restos reposan en el Cimetière du Père Lachaise junto a Balzac, Proust y otros parientes, aún parece que quiera compartir con nosotros sus impresiones y sus palabras. (Luis Fernando García Barrero, químico; Zamora, España)

Terminé de leer, por segunda vez, Relatos para la pira. Me gustaron no mucho, sino muchísimo, por su fuerza y su impecable prosa. Me reí con el cuento Woody Allen y la Navidad y con el sorprendente final de El exhibicionista. Las peripecias de Karl Søndersøn me resultaron conmovedoras. (Mercedes Molinero, pintora; Madrid, España)

Pulse el siguiente enlace y lea en línea o descargue Todos los relatos para la pira:

Todos los relatos para la pira WP Ediciones del Jazmín 2019

Ediciones del Jazmín, Guatemala, diciembre de 2019

Una tarde en el Centro Hist[é]rico (porque todavía hay más de lo mismo)

cropped-white-roseHe añadido los corchetes por esa manía de ir por la vida explicándolo todo: la historia de esta ciudad es de histeria, de miedos, de violencia, de tristeza que algunos quisieran ocultar, de pesadumbre que otros toleran y que muchos soslayan porque le temen al presente y le temen mucho más al futuro.

En 2003, se publicó en la revista Monitor, del matutino Siglo 21 de Guatemala, Anoche hubo de lo mismo. Era este un recorrido en papel de algunos cuadros de malas costumbres, clichés que no por ser manidos son menos perturbadores. En esas líneas, construidas con caminatas, desvelos y muchas tazas de café, quedó grabado un trocito del crepúsculo vespertino, la noche y la madrugada del Centro Histórico de la ciudad de Guatemala.

20191104_203436Enmarcado en negro, un diminuto fragmento de esas palabras cuelga de una pared del Fu Lu Sho, junto a la heladera en la que enfrían las cervezas, de cara a las gradas que llevan hacia abajo y de nuevo hacia arriba a quienes deben ir al retrete o al mingitorio de aquel restaurante de comida china que, como el resto del Centro Histórico, cae dentro de sí mismo como resultado natural de la entropía que lo licua y luego lo transforma en gas.

He vuelto en estos días a esas calles bajo cuyas nubes habité durante cinco tormentosos años y en las cuales disfruté del centro cuando este no tenía el rimbombante título que se parece a la tapadera de tupperware que conserva las sobras de lo que alguna vez fue el desayuno de la infancia, la cháchara, las tardes de cine, las interminables noches de café y de ampollas en los pies.

A lo largo de octubre de 2019, El libro que enseñaba a escribir se escribió a sí mismo, como le corresponde a un libro con tal título; y lo hizo en San Martín, Café Casa, McDonald’s y Casa Típica, en el Paseo de la Sexta; Casa Bella, Los Melaza, Jazz Corner y Gourmet Chapín, en los alrededores del parque Morazán; La Tatuana y Rayuela, en el Paseo de Jocotenango; Café León y Café Literario, en la octava avenida; Patsy, junto al parque Centenario, e Ixbalanqué y El Portal, en el Pasaje Rubio. En ciertas ocasiones, es la única manera de rescatar un poco de inocencia en una ciudad que pasó de ser adolescente inconforme a miserable delincuente.

Un amigo me dijo que al leer Anoche hubo de lo mismo (que fue recogido de nuevo en Todos los relatos para la pira) había percibido el olor del humo de las camionetas, esos armatostes que en esta ciudad han tenido épocas más felices, que llaman colectivos en Argentina, camiones en México y autobuses en todas partes. La vendedora de café y aquellos niños que jugaban debajo del rótulo de gas neón del Fu Lu Sho ya murieron y descansan en el silencio o viven en la violencia y el estupor perennes.

Caminaba al mediodía, a lo largo y hacia arriba de la décimo quinta calle. Me dirigía a un negocio de la cuarta avenida, cuando vi cómo la noche se transformaba en meridiano, que la vergüenza que intenté rescatar se había perdido, que la miseria había aumentado, que ver por encima del hombro es más que un hábito del miedo, es una necesidad de la vida. Ascendí y descendí por las calles que alguna vez oyeron mi respiración de madrugada y que hoy y ahora son la cloaca maloliente de un mundo que ya está muerto, pero que insiste en no querer darse por enterado.

Julio Santizo Coronado, 27 de noviembre de 2019

«El árbol que quiso volar como los pájaros», de Julio Santizo Coronado (Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil)

cropped-white-roseEl árbol que quiso volar como los pájaros, de Julio Santizo Coronado (1965), fue editado entre julio y agosto de 2016 en Nicaragua, y en noviembre de aquel año ya había adoptado la forma que en 2017 se publicó bajo el sello Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil.

Este proyecto reúne a escritores de toda Hispanoamérica «en un amplio catálogo editorial compuesto por títulos clásicos y contemporáneos, divididos en series adecuadas a cada edad: prelectores, niños y jóvenes». Este título está disponible en Guatemala, El Salvador y Honduras. El libro ha sido bien recibido por docentes y jóvenes lectores desde su publicación.

Encontrará este título en el catálogo 2020 de Loqueleo, en las recomendaciones para estudiantes de tercer grado de primaria, clasificado bajo Amor, autoestima y sabiduría. Va dirigido a lectores de 9 años o más, aunque se estima que puede ser leído por estudiantes de toda edad infantil debido al carácter universal de los temas que trata.

Sinopsis

untitled«Los seres humanos se asemejan a dichosos árboles que crecen junto a ríos refrescantes, plantados en arboledas protectoras. Todo está a su alcance, nada temen; la vida es grata y segura. No obstante, algunos “arbolitos” desean aquello que no les corresponde. Dejándose llevar por meras palabras, han llegado a creer que se pierden de algo cuando en realidad lo tienen todo. Debido al anhelo egoísta o al capricho, pierden de vista lo más importante: el amor que se les brinda».

El libro incluye las hermosas ilustraciones de César Pineda Moncrieff, quien «nació en Guatemala en 1980. Es artista visual autodidacta y diseñador gráfico de profesión con estudios en la Universidad Rafael Landívar. Trabaja desde 2005 en agencias de publicidad en donde se desempeña como creativo gráfico. En su trabajo artístico experimenta con diversos materiales y formatos. Ha participado en diversas exposiciones en Guatemala y otros países. En 2014, su trabajo fue recogido en el libro Impacto latino, las mejores ilustraciones latinoamericanas, que fue publicado por la Universidad de Palermo en Argentina».

Análisis

Este libro aborda mediante situaciones ejemplares el tema del contentamiento y explica cómo este puede llegar a ser la clave de la felicidad. No debe entenderse el estar contento con lo presente como simple conformismo, sino como un estado de paz consigo mismo y con los demás que se obtiene al tener los pies sobre la tierra y ver la vida con realismo.

Calificado por algunos como una fábula, a pesar de no serlo desde el punto de vista formal, El árbol que quiso volar como los pájaros abraza en su breve narración dividida en capítulos cuyos protagonistas son aves y plantas, varios temas secundarios íntimamente ligados con la búsqueda de la felicidad, como la amistad, la tolerancia o la capacidad de soportarse unos a otros, y recibir con gusto los buenos consejos y rechazar la adulación y la lisonja de quienes no desean nuestro bienestar.

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Este y otros libros del autor son un atisbo a la intimidad emocional de quien ha rebasado el medio siglo de vida sin dejar de observar, escuchar y aprender, tanto de lo bueno como de lo malo, y a pesar de ello no perder la sensibilidad ni dejar de ser consciente de que la búsqueda de la felicidad y el equilibrio no solo requieren constancia, sino que son bienes frágiles, siempre rodeados de derrotas y pequeñas victorias que deben asumirse en su momento.

En una época en la cual muchos han llegado a reconocer que la competitividad ha llegado a rebasar los límites admisibles, y cuando muchos niños y adolescentes han llegado al extremo de darles fin a sus vidas por cosas banales o debido a la presión que el sistema les impone, El árbol que quiso volar como los pájaros se constituye en un instrumento literario que permite a los docentes y a los jóvenes alumnos de 8 y 9 años o más analizar la necesidad de ver la vida con objetividad y no dejarse llevar por la ilusión de una sociedad consumista que ha ido olvidando que las cosas más sencillas y cotidianas dan más felicidad y son fuente de contentamiento en medio de un mundo cada vez más exigente, aunque no por ello más feliz ni más exitoso necesariamente.

Índice de El árbol que quiso volar como los pájaros

1 Un arbolito de buen corazón

2 Nunca escuches a las margaritas vanidosas

3 Altagracia, la zenaida presumida

4 Moca y Pony, las perritas juguetonas

5 No abras tus oídos a todos los consejos

6 Pincho y Poncho, dos amigos espinosos

7 Helenita, la sabia tortolita

8 Obedece los buenos consejos de los árboles mayores

9 Ten cuidado con lo que deseas

10 ¿Quieres saber más?

 

El volumen incluye actividades de comprensión lectora (reimpresión del 2020). Puede obtenerse en los puntos de venta de Santillana de Guatemala, El Salvador y Honduras. En Guatemala también está disponible en librería Sophos y en las tiendas De Museo. Si desea más información sobre el proyecto Loqueleo de Santillana, pulse el siguiente enlace para ver un vídeo explicativo.

http://www.loqueleo.com/

 

«El canario y la rosa», de Julio Santizo Coronado (Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil)

cropped-white-roseEl canario y la rosa, de Julio Santizo Coronado (1965), fue publicado en mayo de 2018 bajo el sello Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil. Este proyecto reúne a escritores de toda Hispanoamérica «en un amplio catálogo editorial compuesto por títulos clásicos y contemporáneos, divididos en series adecuadas a cada edad: prelectores, niños y jóvenes». Este título está disponible en Guatemala, El Salvador y Honduras.

Encontrará este título en el catálogo 2020 de Loqueleo, en las recomendaciones para estudiantes de tercer grado de primaria, clasificado bajo Autoestima, valentía y vida cotidiana. Va dirigido a lectores de 9 años o más. Su lectura, sin embargo, requiere más capacidad de comprensión lectora que su antecesor, El árbol que quiso volar como los pájaros.

Sinopsis

untitled«Marco libra desde la infancia una lucha interna. Aunque anhela desde el fondo de su corazón expresar amor todo el tiempo, sus experiencias a lo largo de la vida lo llevan en algunos momentos a ceder a una natural mala inclinación. Un cariñoso consejo que no ha podido olvidar lo lleva cierto día a reflexionar con sinceridad y ver sus defectos reflejados en algunos de sus semejantes. Eso le permite conocerse mejor y darse cuenta de lo que hay realmente en su interior. Aunque esta lucha puede ser difícil y prolongada, muchos han podido sacar lo mejor de sí y vencer al egoísmo, al punto de dar la vida por otros. ¿Lo logrará el pequeño Marco?».

El libro incluye las hermosas acuarelas de Diana Cruz, quien «nació el 28 de febrero de 1994 en la ciudad de Guatemala. Es ilustradora y diseñadora industrial. Sus proyectos de ilustración y diseño revelan una profunda influencia de la naturaleza en su concepción estética».

Análisis

El canario y la rosa aborda en un relato breve dividido en dos partes, Primavera y Otoño, el conflicto entre el querer ser y el deber ser. Este tema es tan antiguo como el deseo de ser mejores cuando, conscientes de que algo marcha mal, y a pesar de nuestros mejores esfuerzos, no logramos estar a la altura de nuestras aspiraciones.

En la mayoría de los casos, esta lucha emocional suele librarse como resultado de la influencia o la presión parentales. En esos casos, la batalla suele perderse pronto. No obstante, en algunas ocasiones el conflicto se vive de manera tan consciente y a edad tan precoz que suele continuar a lo largo de los años de desarrollo hasta que se alcanza cierto equilibrio al llegar a la madurez.

El título trae a la memoria uno de los cuentos del irlandés Oscar Wilde (El ruiseñor y la rosa). No obstante, y a pesar de la semejanza del título, el famoso cuento que el autor de El canario y la rosa leyó a temprana edad en el volumen El príncipe feliz y otros cuentos, solo comparte con aquel el tema secundario o subyacente: la abnegación, simbolizada en sendos libros por las aves.

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En lo que respecta a la dualidad humana, el comportamiento de algunos niños podría ser confundido con simples bravuconadas o berrinches que resultan del mimo y la condescendencia excesivos. Sin embargo, cabe recordar que hoy es cada vez más común el diagnóstico de menores con trastornos del estado de ánimo. Estos, que hunden sus raíces en la neuroquímica y por ende la genética, suelen ser objeto de una simplificación que raya en la simpleza, tal como sucede a menudo con el trastorno psicoafectivo bipolar. Nada más lejos de la realidad.

No obstante, tal reducción puede ser provechosa cuando se explican de manera didáctica tales afecciones del espíritu. Y la literatura no es ajena a tales explicaciones. Esto nos recuerda El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, obra literaria ya clásica del británico Robert Louis Stevenson, por citar solo un ejemplo.

En una época en la cual se ha llegado al extremo de evitar hablar de altruismo o abnegación, por considerarlos rarezas entre los valores humanos, El canario y la rosa se constituye en un instrumento literario que permite a los docentes y a los jóvenes estudiantes de 9 años o más analizar la necesidad de amor de la sociedad actual y profundizar en el porqué de las actuales carencias afectivas.

Índice de El canario y la rosa

Primera parte: Primavera

El amanecer

El despertar

Corazones cautivos

Vuela más alto

Entonces huyó la primavera

Segunda parte: Otoño

Abnegación, hermana del amor

Egoísmo, hermano del odio

Encuentro en el espejo

 

El volumen incluye actividades de comprensión lectora. Puede obtenerse en los puntos de venta de Santillana de Guatemala, El Salvador y Honduras. En Guatemala también está disponible en librería Sophos y en las tiendas De Museo. Si desea más información sobre el proyecto Loqueleo de Santillana, pulse el siguiente enlace para observar un vídeo explicativo.

http://www.loqueleo.com/

«Las horas de mi madre» (basado en el texto original de 2013)

cropped-white-roseEl prejuicio nace de la ignorancia. No deberíamos mencionarlo para no caer en el ridículo de la obviedad. Los vericuetos de la intimidad doméstica ajena son incomprensibles. No obstante, hay aquellos cuya arrogancia y altivez terminan por echar raíces venenosas en tierra extraña.

Hay quien toma la vara y el fuste del desprecio para repartir azotes por causa de la ordinaria y superflua envidia que nace de los celos. Como Caín, quien mató a su hermano en vez de mirar sin hipocresía su propio corazón para cambiar de derrotero.

Una luz se vislumbra en las intenciones, pero con el tiempo se revela la oscura verdad: heridas, división, dolor, abuso emocional. Se siembran las semillas de la ira en una tierra regada por años de ruptura con la vida, durante los cuales madre e hijo se conocieron de una manera que solo ellos eran capaces de comprender y que algunos, muchos, ¡demasiados!, se atrevieron a juzgar con una soga en la mano y el patíbulo al final del camino.

Horas JSC CopyLas plagas que desangran a la sociedad moribunda de nuestros días, como la xenofobia y el racismo virulentos y divisivos, crecen en el campo de la ignorancia y el prejuicio con el fertilizante de lo insulso. Los aleatorios nombres de las naciones dejarán de existir y sin remedio volverán a lo que fueron: nada, meras palabras arbitrarias.

Quienes siguen adhiriéndose a lo superficial cumplen un propósito en este breve espacio a punto de terminar: son el combustible que enciende la llama debajo del crisol donde el oro valioso se libera de la escoria día a día: lo horripilante que nos aleja con repugnancia de nosotros mismos cuando reconocemos que no somos libres, cuando el pavor nos dice que podemos llegar a convertirnos en lo mismo que aquellos. Y mientras se piensa en eso y se lucha por olvidar, se cuentan los años, los meses, las semanas, las horas… las horas de una madre.

En el siguiente enlace se puede descargar el PDF o leer en línea Las horas de mi madre.

Las horas de mi madre (revisión 2019) Ediciones del Jazmín

Ediciones del Jazmín, mayo de 2019

A falta de prólogo, una carta abierta para el autor

Si en el mundo, mi caro Julio, quedáramos solo nosotros dos, no tendría que escribir un prólogo, sino una carta. Y tu libro y mi carta tendrían más sentido en esas circunstancias, porque no somos más que dos seres que hablan en una habitación vacía que solo les devuelve el eco.

Y la carta diría que leerte es estar un poco en todas partes. Diría también que lo que más atesoro de este libro es su honestidad. Digo honestidad y no transparencia, porque a veces siento que para entenderte nos falta a todos todavía mucho mundo.

Parece que los rotos y los insomnes se reconocen mutuamente. Es un gusto sabernos amigos.

Marvin Monzón
Guatemala, día 18 del tortuoso mayo de 2019, 3:50 h