«El árbol que quiso volar como los pájaros», de Julio Santizo Coronado (Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil)

cropped-white-roseEl árbol que quiso volar como los pájaros, de Julio Santizo Coronado (1965), fue editado entre julio y agosto de 2016 en Nicaragua, y en noviembre de aquel año ya había adoptado la forma que en 2017 se publicó bajo el sello Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil.

Este proyecto reúne a escritores de toda Hispanoamérica «en un amplio catálogo editorial compuesto por títulos clásicos y contemporáneos, divididos en series adecuadas a cada edad: prelectores, niños y jóvenes». Este título está disponible en Guatemala, El Salvador y Honduras. El libro ha sido bien recibido por docentes y jóvenes lectores desde su publicación.

Encontrará este título en el catálogo 2020 de Loqueleo, en las recomendaciones para estudiantes de tercer grado de primaria, clasificado bajo Amor, autoestima y sabiduría. Va dirigido a lectores de 9 años o más, aunque se estima que puede ser leído por estudiantes de toda edad infantil debido al carácter universal de los temas que trata.

Sinopsis

untitled«Los seres humanos se asemejan a dichosos árboles que crecen junto a ríos refrescantes, plantados en arboledas protectoras. Todo está a su alcance, nada temen; la vida es grata y segura. No obstante, algunos “arbolitos” desean aquello que no les corresponde. Dejándose llevar por meras palabras, han llegado a creer que se pierden de algo cuando en realidad lo tienen todo. Debido al anhelo egoísta o al capricho, pierden de vista lo más importante: el amor que se les brinda».

El libro incluye las hermosas ilustraciones de César Pineda Moncrieff, quien «nació en Guatemala en 1980. Es artista visual autodidacta y diseñador gráfico de profesión con estudios en la Universidad Rafael Landívar. Trabaja desde 2005 en agencias de publicidad en donde se desempeña como creativo gráfico. En su trabajo artístico experimenta con diversos materiales y formatos. Ha participado en diversas exposiciones en Guatemala y otros países. En 2014, su trabajo fue recogido en el libro Impacto latino, las mejores ilustraciones latinoamericanas, que fue publicado por la Universidad de Palermo en Argentina».

Análisis

Este libro aborda mediante situaciones ejemplares el tema del contentamiento y explica cómo este puede llegar a ser la clave de la felicidad. No debe entenderse el estar contento con lo presente como simple conformismo, sino como un estado de paz consigo mismo y con los demás que se obtiene al tener los pies sobre la tierra y ver la vida con realismo.

Calificado por algunos como una fábula, a pesar de no serlo desde el punto de vista formal, El árbol que quiso volar como los pájaros abraza en su breve narración dividida en capítulos cuyos protagonistas son aves y plantas, varios temas secundarios íntimamente ligados con la búsqueda de la felicidad, como la amistad, la tolerancia o la capacidad de soportarse unos a otros, y recibir con gusto los buenos consejos y rechazar la adulación y la lisonja de quienes no desean nuestro bienestar.

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Este y otros libros del autor son un atisbo a la intimidad emocional de quien ha rebasado el medio siglo de vida sin dejar de observar, escuchar y aprender, tanto de lo bueno como de lo malo, y a pesar de ello no perder la sensibilidad ni dejar de ser consciente de que la búsqueda de la felicidad y el equilibrio no solo requieren constancia, sino que son bienes frágiles, siempre rodeados de derrotas y pequeñas victorias que deben asumirse en su momento.

En una época en la cual muchos han llegado a reconocer que la competitividad ha llegado a rebasar los límites admisibles, y cuando muchos niños y adolescentes han llegado al extremo de darles fin a sus vidas por cosas banales o debido a la presión que el sistema les impone, El árbol que quiso volar como los pájaros se constituye en un instrumento literario que permite a los docentes y a los jóvenes alumnos de 8 y 9 años o más analizar la necesidad de ver la vida con objetividad y no dejarse llevar por la ilusión de una sociedad consumista que ha ido olvidando que las cosas más sencillas y cotidianas dan más felicidad y son fuente de contentamiento en medio de un mundo cada vez más exigente, aunque no por ello más feliz ni más exitoso necesariamente.

Índice de El árbol que quiso volar como los pájaros

1 Un arbolito de buen corazón

2 Nunca escuches a las margaritas vanidosas

3 Altagracia, la zenaida presumida

4 Moca y Pony, las perritas juguetonas

5 No abras tus oídos a todos los consejos

6 Pincho y Poncho, dos amigos espinosos

7 Helenita, la sabia tortolita

8 Obedece los buenos consejos de los árboles mayores

9 Ten cuidado con lo que deseas

10 ¿Quieres saber más?

 

El volumen incluye actividades de comprensión lectora (reimpresión del 2020). Puede obtenerse en los puntos de venta de Santillana de Guatemala, El Salvador y Honduras. En Guatemala también está disponible en librería Sophos y en las tiendas De Museo. Si desea más información sobre el proyecto Loqueleo de Santillana, pulse el siguiente enlace para ver un vídeo explicativo.

http://www.loqueleo.com/

 

«El canario y la rosa», de Julio Santizo Coronado (Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil)

cropped-white-roseEl canario y la rosa, de Julio Santizo Coronado (1965), fue publicado en mayo de 2018 bajo el sello Loqueleo, de Santillana Infantil y Juvenil. Este proyecto reúne a escritores de toda Hispanoamérica «en un amplio catálogo editorial compuesto por títulos clásicos y contemporáneos, divididos en series adecuadas a cada edad: prelectores, niños y jóvenes». Este título está disponible en Guatemala, El Salvador y Honduras.

Encontrará este título en el catálogo 2020 de Loqueleo, en las recomendaciones para estudiantes de tercer grado de primaria, clasificado bajo Autoestima, valentía y vida cotidiana. Va dirigido a lectores de 9 años o más. Su lectura, sin embargo, requiere más capacidad de comprensión lectora que su antecesor, El árbol que quiso volar como los pájaros.

Sinopsis

untitled«Marco libra desde la infancia una lucha interna. Aunque anhela desde el fondo de su corazón expresar amor todo el tiempo, sus experiencias a lo largo de la vida lo llevan en algunos momentos a ceder a una natural mala inclinación. Un cariñoso consejo que no ha podido olvidar lo lleva cierto día a reflexionar con sinceridad y ver sus defectos reflejados en algunos de sus semejantes. Eso le permite conocerse mejor y darse cuenta de lo que hay realmente en su interior. Aunque esta lucha puede ser difícil y prolongada, muchos han podido sacar lo mejor de sí y vencer al egoísmo, al punto de dar la vida por otros. ¿Lo logrará el pequeño Marco?».

El libro incluye las hermosas acuarelas de Diana Cruz, quien «nació el 28 de febrero de 1994 en la ciudad de Guatemala. Es ilustradora y diseñadora industrial. Sus proyectos de ilustración y diseño revelan una profunda influencia de la naturaleza en su concepción estética».

Análisis

El canario y la rosa aborda en un relato breve dividido en dos partes, Primavera y Otoño, el conflicto entre el querer ser y el deber ser. Este tema es tan antiguo como el deseo de ser mejores cuando, conscientes de que algo marcha mal, y a pesar de nuestros mejores esfuerzos, no logramos estar a la altura de nuestras aspiraciones.

En la mayoría de los casos, esta lucha emocional suele librarse como resultado de la influencia o la presión parentales. En esos casos, la batalla suele perderse pronto. No obstante, en algunas ocasiones el conflicto se vive de manera tan consciente y a edad tan precoz que suele continuar a lo largo de los años de desarrollo hasta que se alcanza cierto equilibrio al llegar a la madurez.

El título trae a la memoria uno de los cuentos del irlandés Oscar Wilde (El ruiseñor y la rosa). No obstante, y a pesar de la semejanza del título, el famoso cuento que el autor de El canario y la rosa leyó a temprana edad en el volumen El príncipe feliz y otros cuentos, solo comparte con aquel el tema secundario o subyacente: la abnegación, simbolizada en sendos libros por las aves.

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En lo que respecta a la dualidad humana, el comportamiento de algunos niños podría ser confundido con simples bravuconadas o berrinches que resultan del mimo y la condescendencia excesivos. Sin embargo, cabe recordar que hoy es cada vez más común el diagnóstico de menores con trastornos del estado de ánimo. Estos, que hunden sus raíces en la neuroquímica y por ende la genética, suelen ser objeto de una simplificación que raya en la simpleza, tal como sucede a menudo con el trastorno psicoafectivo bipolar. Nada más lejos de la realidad.

No obstante, tal reducción puede ser provechosa cuando se explican de manera didáctica tales afecciones del espíritu. Y la literatura no es ajena a tales explicaciones. Esto nos recuerda El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, obra literaria ya clásica del británico Robert Louis Stevenson, por citar solo un ejemplo.

En una época en la cual se ha llegado al extremo de evitar hablar de altruismo o abnegación, por considerarlos rarezas entre los valores humanos, El canario y la rosa se constituye en un instrumento literario que permite a los docentes y a los jóvenes estudiantes de 9 años o más analizar la necesidad de amor de la sociedad actual y profundizar en el porqué de las actuales carencias afectivas.

Índice de El canario y la rosa

Primera parte: Primavera

El amanecer

El despertar

Corazones cautivos

Vuela más alto

Entonces huyó la primavera

Segunda parte: Otoño

Abnegación, hermana del amor

Egoísmo, hermano del odio

Encuentro en el espejo

 

El volumen incluye actividades de comprensión lectora. Puede obtenerse en los puntos de venta de Santillana de Guatemala, El Salvador y Honduras. En Guatemala también está disponible en librería Sophos y en las tiendas De Museo. Si desea más información sobre el proyecto Loqueleo de Santillana, pulse el siguiente enlace para observar un vídeo explicativo.

http://www.loqueleo.com/

De la soledad, el elogio y la misantropía

cropped-white-roseQuien se sienta descontento consigo mismo y defraudado por su humanidad quizás se crea tan solitario que ni siquiera el acompañarse a sí mismo le resulte reconfortante en ciertos días. Mucho menos alentadora y vigorizadora será la compañía de aquellos que se encuentran en la misma situación y que, no obstante, no ven o no desean ver su propia porción de desgracia humana. Ambas opciones pueden conducir eventualmente al deseo de anulación total, para usar un eufemismo.

Soledad. 1. f. Carencia voluntaria o involuntaria de compañía. […] 3. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.

Cuando la carencia de compañía es voluntaria, la soledad es soportable. Esta puede llegar a ser beneficiosa en algunas ocasiones. Mientras más avanza el siglo de la enajenación, el deseo de vivir en soledad se agiganta. Así, quienes abandonan a sus semejantes podrían ser la causa de la carencia de compañía involuntaria de quienes desean aferrarse al gregarismo. No importa que el deseo de compañía de estos últimos nazca de una personalidad de matices caninos y amor al varapalo, o que su querencia sencillamente obedezca a la persecución ciega del rebaño, quizás porque nunca aprendieron a sentarse en soledad y a cultivar el amor al silencio.

Elogio. 1. m. Alabanza de las cualidades y los méritos de alguien o de algo.

Quien elogia a menudo empalaga. Hay quienes elogian y, no obstante, al recibir censura de aquel a quien han elogiado olvidan toda cualidad o mérito, real o imaginario, del que se haya originado tal alabanza. Eso es orgullo fatuo. En otro lado del elogio adulador están quienes lo reciben como un galardón más que merecido, uno que infla el ego y lo ensalza, para colocarlo sobre un pedestal hecho de poco menos que viento. No obstante, existen quienes huyen del elogio. Callan ante él, sonríen dulcemente al oírlo e incluso llegan a temer perderse en las meras palabras y olvidar quiénes son: su desgracia humana, que conviene recordar de vez en cuando. El elogio sincero siempre será una rareza. Y recibirlo con modestia será siempre un reto.

Cuando la soledad no es carencia, sino búsqueda voluntaria y ganancia; y si a ella se añade la vergüenza de ser conscientes de nuestra verdadera condición humana (esa que demasiados no ven, muchos no han visto y que la mayoría nunca verá), entonces queda para algunos cuantos volver a la misantropía.

Misantropía. 1. f. Aversión al trato con otras personas.

Pero no se malentienda. El rechazo no tiene por qué convertirse en repugnancia. Esta actitud evasiva bien puede constituirse en el escaparate por el cual desfile esa cosa etérea e inasible, inexistente a la postre, que solemos llamar tiempo. Además, en esa vitrina podemos ver las rarezas y las virtudes, las lacras y los conflictos, las bellezas y las bondades que se mezclan y se combinan, pero que nunca cuajan en este mar sin quietud que llamamos humanidad.

Julio Santizo Coronado, 27 de julio de 2019